Susana Serrano: “La proliferación descontrolada de pisos turísticos constituye la mayor amenaza para el Derecho a la Vivienda en Sevilla”

El informe encargado por el gobierno municipal a Javier Sola Teyssiere, Catedrático de Derecho Administrativo, confirma que el Consistorio tiene competencias para limitar la proliferación de pisos turísticos

 Adelante apuesta por seguir la línea marcada por Madrid, Barcelona, Donosti, Bilbao y Badalona para modificar su planeamiento urbanístico y poner restricciones a las viviendas con fines turísticos

Mientras que en el conjunto de la Unión Europea (UE15) hasta un 35% de los inmuebles se encuentran en régimen de alquiler, la cifra se reduce en el conjunto del Estado español hasta el 13% que, según el Plan de Vivienda Municipal elaborado por el Ayuntamiento de Sevilla, se reduce hasta al 11,5% en nuestra ciudad. Esta escasez de oferta, que se ha agravado con la proliferación de pisos turísticos, se traduce en problemas para amplios sectores sociales que no pueden acceder a una vivienda adecuada a sus posibilidades como consecuencia de los elevados precios.

La aplicación para consultar el Índice de Precios de Referencia del alquiler de Sevilla encargada por EMVISESA, confirma que el precio del alquiler en aquellos barrios con mayor presión turística se ha elevado hasta un 50% durante los últimos 4 años. Como explica Susana Serrano, portavoz municipal de Adelante, “la proliferación de pisos turísticos constituye a día de hoy una grave amenaza para el Derecho a la Vivienda en Sevilla”, y ha puesto como ejemplo que “una familia que hace 4 años pagaba 600 euros de alquiler por su vivienda ahora está pagando 900, cuando sus salarios seguro que no han subido tanto en ese tiempo”.

“El informe encargado por el gobierno municipal a Javier Sola Teyssiere, Catedrático de Derecho Administrativo, confirma que un exceso de presión turística es social y ambientalmente insostenible”, explica Serrano, “pues conlleva una expulsión de los residentes de toda la vida mermando la vitalidad de los barrios, acaba con la identidad de los centros históricos, satura el espacio público y redirige los usos a las actividades turísticas y, además, genera problemas de convivencia”. La portavoz de Adelante cree que “los procesos de gentrificación y turistización no solo están expulsando a la gente de sus casas, sino que están cambiando la piel de nuestra ciudad y afectando a nuestro pequeño comercio local, estando también detrás, por ejemplo del cierre de establecimientos y establecimientos emblemáticos como el Corto Maltés o el Café Naima Jazz”.

Serrano valora “muy positivamente que el informe encargado para analizar las posibilidades de regular desde lo municipal un fenómeno como la proliferación de pisos turísticos nos haya dado la razón”. La edil explica que “este informe explica que las sentencias judiciales dictadas hasta la fecha sobre las medidas tomadas por otros municipios, vienen a decir que los Ayuntamientos no sólo tienen competencias para regular los pisos turísticos, sino que además tiene la obligación de hacerlo pues está afectando gravemente al derecho de nuestros vecinos y vecinas a acceder a una vivienda digna, así como a la sostenibilidad del entorno urbano de nuestros barrios”.

Adelante plantea, tal y como han hecho otras ciudades como Barcelona, Madrid, Donosti, Bilbao o Badalona, limitar los pisos turísticos a través del planeamiento urbanístico. Como explica Serrano, “es necesario modificar el PGOU de 2006 para incorporar nuevas tipologías de establecimientos turísticos”, ya que “las viviendas turísticas no están cumpliendo ninguna función residencial ni social, sino que realizan una actividad que genera beneficios económicos”. Por ello, Adelante cree que su implantación debería restringirse a aquellos espacios catalogados como de uso terciario y destinados al hospedaje.

La confluencia de fuerzas progresistas también respalda la necesidad que apunta el informe, de distinguir según el uso del edificio donde se ubiquen los alojamientos turísticos. Tal y como explica su portavoz, “tener en cuenta si las viviendas con fines turísticos se ubican en un edificio destinado al completo a dicho uso o si, por el contrario, comparten edificio con viviendas residenciales, para lo que tal vez sea oportuno establecer que han de tener un acceso independiente”.

“Ahora lo que toca es que este gobierno municipal sea valiente y no mire a otro lado, porque, si quiere poner freno a este problema, tiene las herramientas para hacerlo y va a contar además con el apoyo de Adelante”, sentencia Susana Serrano, quien, sin embargo, sí tiene “dudas respecto a la voluntad real de este gobierno para pinchar una burbuja turística que ellos mismos comenzaron”.